“Escogió Dios... lo débil del mundo... para avergonzar a lo fuerte” (1 Corinthians 1:27).
Si un carpintero tomara simples trozos y desperdicios de madera y con ellos hiciera un mueble esplιndido, ganarνa mucha mαs fama que si empleara grandes trozos de material muy fino. De la misma manera, cuando Dios utiliza cosas que son estimadas como necias, indignas y dιbiles y con ellas consigue resultados formidables, esto no hace sino magnificar Su habilidad y poder. La gente no puede atribuir la maravilla a la materia prima, y se ve obligada a reconocer que solamente el Seρor es digno de alabanza.
El libro de los Jueces provee muchas ilustraciones donde Dios utiliza las cosas dιbiles del mundo para avergonzar a las que son fuertes. Aod, por ejemplo, era un benjamita zurdo. La mano izquierda en la Escritura significa debilidad y sin embargo, con ella Aod derribσ a Eglσn, rey de Moab y el paνs quedσ tranquilo por ochenta aρos ( 3:12-30).
Samgar saliσ a la batalla blandiendo una aguijada de bueyes, y a pesar de usar un arma tan extraρa hiriσ a 600 Filisteos y asν librσ a Israel ( 3:31). Dιbora formaba parte del “sexo dιbil”, sin embargo, con el poder de Dios obtuvo una victoria aplastante sobre los cananeos ( 4:1; 5:31). Los 10.000 soldados de a pie de Barac fueron un pobre rival, humanamente hablando, contra los 900 carruajes de Sνsara y no obstante, Barac barriσ el campo enemigo ( 4:10, 4:13). Jael, otro miembro del “sexo dιbil”, matσ a Sνsara con una arma tan poco convencional como una estaca ( 4:21). De acuerdo a la Septuaginta, sostuvo la estaca con su mano izquierda. Gedeσn marchσ contra los madianitas con un ejιrcito que el Seρor habνa reducido de 32.000 a 300 hombres ( 7:1-7). Su ejιrcito se describe bajo la figura de un pastel o pan de cebada. Ya que el pan de cebada era la comida del pobre, la descripciσn es de pobreza y debilidad ( 7:13). Las armas inauditas del ejιrcito de Gedeσn eran cαntaros de barro, antorchas y trompetas ( 7:10). Y como si eso no fuera suficiente, para asegurar la derrota, los cαntaros debνan romperse ( 7:19). Abimelec fue derribado por mano de una mujer que dejσ caer sobre su cabeza un pedazo de piedra de molino ( 9:53). Uno de los jueces de Israel se llamaba Tola, que significa gusano, un tνtulo poco favorable para un libertador militar ( 10:1).
Cuando nos encontramos por primera vez con la madre de Sansσn, era una mujer estιril y desconocida ( 13:2). Finalmente, Sansσn matσ a 1.000 filisteos con tan sσlo una quijada de asno ( 15:15).