Easter Sunday
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Daily Devotionals
De día en día
“El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta”
( 7:17).
Este versνculo nos presenta una promesa maravillosa, que Dios estι dispuesto a dar a conocer Su voluntad a cualquiera que sinceramente quiera conocerla.
Cuando un pecador llega al fin de sν mismo y en medio de su angustia suplica: “Oh Dios, revιlate a mν”, el Seρor no se tarda en responderle. Esta es la clase de oraciσn que siempre recibe una amplia respuesta.
En cierta ocasiσn, un hippy que vivνa en una cueva en el Sudeste de los Estados Unidos estaba decidido a dar fin a su vida. Habνa buscado placer en el licor, las drogas, el sexo y el ocultismo. Pero despuιs de probar todo esto se sentνa terriblemente vacνo y no podνa encontrar la salida a su miseria. Acurrucado en el fondo de la cueva, clamσ desde lo profundo de su alma: “Oh Dios, si es que hay Dios, revιlate a mν, o terminarι con mi vida”.
No habνan pasado ni diez minutos cuando un joven cristiano que “casualmente” pasaba por ahν, metiσ la cabeza en la boca de la cueva, vio al hippy ermitaρo y le dijo: “ΏHola, le importa si le hablo acerca de Jesϊs?”
΅Ya sabrαs lo que sucediσ! El hippy escuchσ las buenas nuevas de la salvaciσn por medio de la fe en Jesucristo. El Seρor le perdonσ, le recibiσ y le dio una nueva vida. Despuιs de orar con todo su corazσn, Dios le escuchσ y contestσ. Nunca he oνdo de nadie que orando de esa manera se quedara sin oportunidad para conocer al Seρor.
Por supuesto, la promesa es tambiιn para los cristianos. Si un hombre desea conocer sinceramente cuαl es la voluntad de Dios para su vida, Dios se la mostrarα. Si quiere saber a quι comunidad debe asistir, Dios se lo mostrarα. No importa cuαl sea la necesidad, Dios se compromete a satisfacerla si deseamos supremamente conocer Su voluntad. El obstαculo mαs grande que se interpone entre nosotros y un verdadero conocimiento de la mente de Dios es nuestra falta de deseo desesperado.