Lectionary Calendar
Sunday, January 25th, 2026
the Third Sunday after Epiphany
Attention!
Take your personal ministry to the Next Level by helping StudyLight build churches and supporting pastors in Uganda.
Click here to join the effort!

Daily Devotionals
De día en día
Devotional: January 25th

Resource Toolbox

“Dios es amor”

(1 John 4:8).

Con Su venida al mundo, Jesucristo añadió una nueva palabra al lenguaje griego: ágape, “amor”. éste ya contaba con un vocablo para amistad (philia) y otro para el amor apasionado (eros), pero faltaba una palabra que expresara la clase de amor que Dios mostró cuando nos dio a Su Único Hijo. éste es el amor que desea que nos mostremos los unos a los otros.

Ágape es otra clase de amor que nadie en el mundo conocía, un amor con nuevas dimensiones. El amor de Dios no tuvo principio y nunca tendrá fin. Es un amor sin límite que jamás podrá medirse. Es absolutamente puro y libre de toda mancha de sensualidad. Es sacrificado, nunca cuenta el costo y se manifiesta dando, pues leemos: “De tal manera amó Dios al mundo que dio...” y “Cristo de tal manera nos amó, que se ha dado a sí mismo por nosotros...” El amor busca incesantemente el bienestar de los demás. Busca a los desagradables y antipáticos como a los agradables y atractivos. Se dirige a amigos y enemigos. No se da porque encuentra a sus objetos dignos o virtuosos, sino sólo porque Aquél que lo concede es bondadoso. El amor es desinteresado, nunca espera nada a cambio y jamás explota a los demás en beneficio propio. No repara en los errores, las ofensas o improperios, mas los cubre con un velo bondadoso. El amor devuelve con benevolencia la descortesía, y ora por aquellos que serían sus asesinos. El amor siempre piensa en los demás, considerándoles mejores.

Pero el amor también es firme. Dios castiga a los que ama. El amor no puede soportar ni consentir el pecado, porque es dañino y destructivo, y el amor desea proteger a sus objetos de daño y destrucción.

La manifestación más grande del amor de Dios fue habernos dado a Su Hijo Amado para que muriera por nosotros en la Cruz del Calvario.

¿Quién Tu amor, oh Dios, puede medir,
Que aplastó por nosotros su Tesoro,
A él en quien tú te complacías,
A Cristo, el hijo de tu amor?
(Allaben)

 
adsfree-icon
Ads FreeProfile